Plagas y enfermedades en cultivos de fruta de hueso, frutos rojos y uva de mesa

FruitCARE, cuyo objetivo es la búsqueda de estrategias frente a la supresión de diferentes materias activas que están incluidas dentro de la lista de CfS emitida por la EFSA, surge de la necesidad de formar un grupo de trabajo operativo en el sector que permita dar apoyo científico-tecnológico y soluciones tangibles a los productores ya que esta supresión les está causando un gran problema. Además, estas estrategias deberán ser alternativas sostenibles desde un punto de vista medioambiental, económico y legislativo.

Cada cultivo, así como cada zona cultivable tiene características intrínsecas que hacen necesario un estudio personalizado y pormenorizado de los mismos.

Para la formación de este Grupo Operativo y la ejecución del proyecto, se han seleccionado tres sectores especialmente relevantes en la producción de fruta: fruta de hueso, frutos rojos y uva de mesa. Todos con una presencia relevante en exportación, rendimiento y dinamismo del sector.

Durante el cultivo, los frutales de hueso son tratados con varias de las sustancias que aparecen en la lista de sustitución del Reglamento (UE) 2015/408, usadas tanto para plagas de insectos, como herbicidas o como fungicidas.

Un nuevo peligro emergente está comenzando a causar pérdidas en la postcosecha de frutos de hueso y cítricos en España. Geotrichum candidum es un hongo fitopatógeno responsable de la podredumbre blanda que suele tener mayor incidencia en zonas húmedas. Sin embargo, estudios como Yaghmour and Bostock (2011) dejaron claro que en California ya es una enfermedad adaptada a climas semiáridos, por lo que zonas como Extremadura (en la que uno de los socios del proyecto tiene sus frutales de hueso) donde se ha detectado esta mayor incidencia en España podría ser un nuevo caso de adaptación al clima.

Las viñas donde se desarrolla la uva de mesa también son cultivos muy propensos a ser infectados por numerosas plagas. Son frutos muy ricos en azúcares y sustancias altamente atractivas para insectos y mohos, por lo que son muchos los pesticidas usados en campo y las aplicaciones muy repetidas. En este caso, han sido detectadas trece sustancias usadas comúnmente en los viñedos que aparecen en la lista de sustitución nombrada anteriormente.

Las principales plagas de insectos se empiezan a hacer notables al comienzo de la formación de los racimos, siendo la polilla del racimo, orugas, ácaros, cicadelidos, pulguilla, cigarrero, trips, pulgones y araña amarilla los principales intrusos en los campos. Otro de los problemas en uva es la infección fúngica por oidio (Uncinula necator), enfermedad muy difícil de controlar y por la cual la combinación de fungicidas y cantidad de tratamientos es muy elevada. También el mildiu (Plasmopara viticola) y Botrytis cinerea son mohos patógenos de este cultivo.

Los frutos rojos no son tan susceptibles a las plagas como puede serlo la uva o la fruta de hueso, pero sigue siendo un fruto muy rico en compuestos atractivos para insectos y hongos. Entre ellos se encuentran los ácaros, trips, chapulín (Resseliella theobaldi) o la mosca de alas manchadas. Además, las infecciones fúngicas como oidio (Sphaeroteca sp.), Botrytis (Bitryotinia fukeliana), roya (Pucciniastrum americanum), la fusariosis o phytophtora causan grandes pérdidas en estos productos. Así, en los frutos rojos las amenazas fitosanitarias se centran en los ácaros, los dípteros y los lepidópteros por parte de los insectos y, en las enfermedades fúngicas provocadas mayormente por hongos Ascomicetos y Oomicetos. Por otro lado, las principales amenazas biológicas para estos frutos tras la recolección son los mohos causantes de podredumbres.

Para poder combatir todas estas enfermedades y plagas, actualmente se está haciendo uso de productos fitosanitarios que pueden perjudicar el ecosistema. FruitCARE se encarga de sustituir estos productos por otros más sostenibles. La sustitución de 77 materias activas empleadas actualmente en la elaboración de fitosanitarios de uso tanto en recolección como en postcosecha hace aumentar la necesidad de buscar nuevas alternativas más sostenibles para el medio ambiente.

Es bien sabido que las sucesivas supresiones de sustancias activas están provocando que los productores agrícolas se vean limitados cada vez más a la hora de luchar contra las plagas, una situación que preocupa al sector y con la que hay que acabar cuanto antes. Otra de las razones que motivó a lanzar este proyecto.

istanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escort
istanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escort
istanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escort
istanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escortistanbul escort